Conjuntivitis en perros

La conjuntiva es la membrana mucosa que recubre la cara interna de los párpados y que se une a la esclerótica (la parte blanca del globo ocular). La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva y puede presentarse de forma unilateral o bilateral.

Los síntomas más frecuentes son la hiperemia (o enrojecimiento), el malestar ocular, el edema o hinchazón y la secreción ocular.

La conjuntivitis debe considerarse un signo clínico y no una enfermedad propiamente dicha. Normalmente es secundaria a irritación (polvo, crecimiento anómalo de pestañas), infección (siendo las bacterias y los virus los agentes más frecuentes) o reacción alérgica.

El tratamiento dependerá de la causa de la conjuntivitis. En caso de infección bacteriana se recomienda la aplicación de un antibiótico tópico en forma de colirio o pomada oftálmica. Si la conjuntivitis es secundaria a una reacción alérgica, el tratamiento consiste en la administración de un antiinflamatorio tópico.

¿Es contagiosa la conjuntivitis canina para las personas?

La probabilidad de transmisión de la infección al ser humano es muy baja. No obstante, se recomienda lavarse siempre bien las manos después de administrar la medicación al animal o de tocar el ojo afectado.

Conjuntivitis en gatos

La conjuntiva es la membrana mucosa que recubre la cara interna de los párpados y que se une a la esclerótica (la parte blanca del globo ocular). La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva.

La conjuntivitis felina puede manifestarse con hiperemia (o enrojecimiento) y edema (o hinchazón) de la conjuntiva y, en muchas ocasiones, afecta únicamente a un ojo.

Los episodios de conjuntivitis en gatos pueden producirse de forma intermitente durante meses o incluso años. En los gatos, la conjuntivitis puede aparecer de forma aislada o asociada a otras patologías oculares, como úlceras corneales, queratitis (inflamación de la córnea) y/o uveítis (inflamación intraocular). La lesión corneal o la uveítis asociadas a la conjuntivitis suelen estar causadas por el Herpesvirus Felino (FHV-1).

La principal causa de conjuntivitis en el gato es la infección. Los microorganismos más frecuentes son:

  • Herpesvirus Felino (FHV-1)
  • Chlamydophila felis
  • Mycoplasma felino

Estos agentes no tienen carácter zoonósico, es decir, no se transmiten entre los animales y el ser humano.

Las infecciones por Mycoplasma y Chlamydophila suelen responder favorablemente al tratamiento antibiótico; sin embargo, pueden producirse recaídas cuando la conjuntivitis está causada por Chlamydophila felis. Las tetraciclinas constituyen el antibiótico de elección para el tratamiento de estos agentes.

Cuando la infección está causada por herpesvirus, los antibióticos carecen de actividad frente al agente causal. Su utilización únicamente está indicada para prevenir infecciones bacterianas secundarias o cuando existe una infección bacteriana ocular concomitante.

Entropión

El entropión es una patología relativamente frecuente en oftalmología veterinaria y consiste en la inversión del borde palpebral hacia el interior. Generalmente afecta a la porción lateral del párpado inferior, aunque puede presentarse en cualquier segmento palpebral.

Según el grado de inversión, el entropión puede clasificarse como:

  • Leve (inversión de 45°)
  • Moderado (inversión de 90°)
  • Grave o severo (inversión de 180°)

Cuando se produce la inversión del párpado, los pelos faciales y las pestañas pueden entrar en contacto con la córnea y la conjuntiva, provocando irritación y lesiones traumáticas.

Los signos clínicos pueden incluir epífora (lagrimeo excesivo), blefaroespasmo, fotofobia, conjuntivitis y queratitis, acompañadas en ocasiones de ulceración corneal. Si existe una infección bacteriana secundaria, puede observarse secreción ocular purulenta.

El entropión puede clasificarse en primario (congénito o del desarrollo) y secundario o adquirido (espástico o cicatricial). El entropión primario es consecuencia de una anomalía estructural del párpado a nivel del tarso y constituye la forma más frecuente en los animales de compañía.

Existe predisposición genética en las siguientes razas:

  • Chow Chow
  • Shar Pei
  • San Bernardo
  • Springer Spaniel Inglés
  • Cocker Spaniel Inglés
  • Cocker Spaniel Americano
  • Bulldog Inglés
  • Caniche Enano y Miniatura
  • Gran Danés
  • Rottweiler
  • Bullmastiff
  • Labrador Retriever

El tratamiento de esta patología es quirúrgico. Durante el periodo postoperatorio debe incluirse un antibiótico tópico para prevenir infecciones oculares secundarias.

Uveítis

La uveítis (inflamación intraocular) consiste en la inflamación de la úvea, estructura del globo ocular responsable del aporte sanguíneo al ojo. Como consecuencia de la inflamación se produce la extravasación de glóbulos rojos y proteínas desde los vasos sanguíneos, originando turbidez en el interior del globo ocular.

La úvea está formada por el iris, los cuerpos ciliares y la coroides.

  • Cuando la inflamación afecta únicamente al iris y a los cuerpos ciliares se denomina uveítis anterior.
  • Cuando afecta exclusivamente a la coroides se denomina uveítis posterior.
  • Se habla de panuveítis cuando la inflamación afecta a todas las estructuras que componen la úvea.

La sintomatología varía en función de la causa, la duración, la intensidad y la extensión del proceso inflamatorio. Algunos de los signos clínicos incluyen fotofobia, epífora, dolor ocular, efecto Tyndall (flare acuoso), disminución de la visión, entre otros. La afectación bilateral suele indicar la existencia de una enfermedad sistémica subyacente.

La uveítis puede estar causada por traumatismos, cataratas, infecciones oculares o tumores. En los gatos también puede estar asociada al Virus de la Inmunodeficiencia Felina (FIV), al Virus de la Leucemia Felina (FeLV) y al Virus de la Peritonitis Infecciosa Felina (PIF).

El tratamiento depende del tipo de uveítis y puede incluir medicación tópica para reducir la inflamación y aliviar el dolor ocular, tratamiento sistémico con antiinflamatorios y/o antibióticos y, en determinados casos, medicación destinada a prevenir la aparición de glaucoma.

Úlceras corneales

Las úlceras corneales, también conocidas como queratitis ulcerativas, son lesiones localizadas en la superficie del globo ocular. Constituyen una de las patologías oculares más frecuentes en el perro.

La córnea está formada por varias capas: epitelio, estroma, membrana de Descemet y endotelio. La úlcera corneal se produce cuando existe una lesión en el epitelio que deja expuesto el estroma. Como consecuencia de la ulceración puede producirse una infección que, si no se trata de forma adecuada y precoz, puede desembocar en la perforación del globo ocular.

Los signos clínicos incluyen blefaroespasmo, fotofobia, hiperemia conjuntival, edema corneal, lagrimeo y, en ocasiones, efecto Tyndall (flare acuoso).

Para la detección de las úlceras corneales se utiliza un colorante específico denominado fluoresceína.

Las úlceras corneales pueden tener diversas causas, entre ellas:

  • Traumatismos.
  • Implantación anómala de las pestañas con irritación de la superficie corneal.
  • Producción insuficiente de lágrima.
  • Infecciones.
  • Etiología desconocida.

Las úlceras pueden clasificarse en función de su localización, profundidad, etiología o asociación con otras patologías.

El tratamiento dependerá del tipo y la profundidad de la úlcera. En algunos casos la resolución puede conseguirse únicamente mediante antibioterapia y medicación analgésica. En las úlceras más profundas puede ser necesaria la intervención quirúrgica.

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